It’s drink o’clock: Wine & Spirits 2007
Artículo publicado en El Conocedor
Ricardo Cortizo
El mismo año en que esta revista era fundada, el vodka era el rey de los Spirits y Gina Gallo era invitada a participar como miembro del consejo del International Wine & Spirits Competition. Ese año nacía también un proyecto musical que se ha convertido en nuestra recomendación para continuar leyendo este número de El Conocedor.
Hablar de Wine & Spirits es traer al presente un golpe de recuerdos. Instantes que se asocian con escenarios, con personas, con un trago y, sin duda, con buena música. Porque, al final, el conjunto de todos esos elementos hace de un momento, algo inolvidable. Si bien en esta industria nos acompañan el gusto y el olfato como los sentidos más importantes, el oído y su asociación con los recuerdos también es de valorarse.
Wine & Spirits es, además, música para acompañar estos momentos de celebración, pues es el título del cuarto álbum del cantante estadounidense Rahsaan Patterson y vio la luz en el 2007, al igual que nuestra revista. Conocido también por sus participaciones actorales, Patterson imprime una mezcla de funk, rock y R&B a un álbum que hace perfecto maridaje con el corazón de nuestra publicación: aventurero y con un par de giros inesperados. En varios puntos, el álbum es inconscientemente funky -como un negroni-, sinceramente enamorado -cual copa de vino rosado-, silenciosamente angustiado -como el recuerdo de un nervioso Sauvignon Blanc chileno-, ruidosamente despreocupado -como un tequila en Garibaldi-, conmovedoramente desesperado -como el mal que cura cualquier mezcal- y cautelosamente optimista -como una buena copa de whisky-.
“Una de las mayores sorpresas es “Pitch Black”. Cuando se escucha a bajo volumen, la canción podría confundirse con un Prince de finales de los 90, cansado y espiritualmente en conflicto, especialmente durante el coro; pero cuando se escucha a un volumen alto, una línea de bajo suena como la viva imagen de los primeros años de The Cure.” Con esta descripción de AllMusic, más ganas me dan de escuchar a Patterson, y lo hago mientras escribo, acompañado de un Old Fashioned.
Cuando uno cree que no hay nada más con qué sorprenderse, este álbum tiene todo el potencial para convertirse en el soundtrack que nos lleva de la mano por los 17 años de El Conocedor: lleno de celebraciones, de momentos especiales, de crecimiento de proyectos y con la vista puesta en el siguiente nuevo año de experiencias para crear.
Así que, mi recomendación es que vayas por tu copa preferida, abras Wine & Spirits en tu plataforma de música y levantemos el trago para brindar por este nuevo año de vida.